El 21 de agosto de 1958, el Comandante en Jefe Fidel Castro entrega una orden militar al Comandante Ernesto Che Guevara, en la que le asigna la misión de conducir, desde la Sierra Maestra hasta la provincia de Las Villas, a la columna 8 “Ciro Redondo”, y operar en dicho territorio de acuerdo con el plan estratégico del Ejército rebelde.
Mediante aquella orden se nombra al Che jefe de todas las unidades rebeldes del Movimiento Revolucionario 26 de Julio que operan en la provincia de Las Villas, tanto en las zonas rurales como urbanas, y se le otorgan facultades para recaudar y disponer en gastos de guerra las contribuciones que establecen las disposiciones militares, aplicar el código penal y las leyes agrarias del Ejército Rebelde, en el territorio donde operen sus fuerzas. Podía además coordinar operaciones, planes, disposiciones administrativas y de organización militar con otras fuerzas revolucionarias que operen en esa provincia, las que deberán ser invitadas a integrar un solo cuerpo de ejército, para vertebrar y unificar el esfuerzo militar de la Revolución; organizar unidades locales de combate y designar oficiales del Ejército Rebelde hasta el grado de Comandante de Columna.
La Columna 8 tenía como objetivo estratégico, batir incesantemente al enemigo en el territorio central de Cuba, e interceptar, hasta su total paralización, los movimientos de tropas enemigas por tierra desde occidente a oriente, y otras que oportunamente se les ordene.
Al extender la guerra, el alto mando revolucionario lograba, además, una mayor incorporación del pueblo a las filas guerrilleras, y desde el punto de vista político aspiraba a fortalecer el prestigio nacional e internacional del movimiento revolucionario cubano y, a la par, unificar a los distintos grupos de combatientes que peleaban contra el régimen batistiano, independientemente de su procedencia política.











