Erlinda Terrero Navarro, goza de una lozanía digna de admirar a sus 100 años de fructífera vida, desarrollada en el pueblo de Pan de Azúcar, en el municipio de San Antonio del Sur, en la oriental provincia de Guantánamo.
Interrogada sobre el secreto para vivir 120, rauda, expresó: “Oiga, periodista, la alegría es fundamental en la vida, nada de amarguras, aunque se puede estar triste por algo, pero a la vida hay que sonreírle todos los días...
Mira a su esposo, Mildredo Martínez Tabera, y agrega que “la pareja es fundamental en la vida, para
juntos conversar los problemas y darles solución. Nuestros hijos y nietos son mayores, pero no dejamos de guiarlos por el mejor camino; esa también es otra razón para querer vivir más años, sentenció sonriente.
Esta agradable sanantoniense, atesora el mérito de haber participado activamente en la última gesta de liberación de
Mientras conduce al rebaño de ovejas y chivos, explicó: “Este trabajo, además de ser un buen ejercicio para el cuerpo, produce bienestar porque garantiza la alimentación de mi familia. Hay que producir comida, como dice Raúl, y en eso yo también tengo un pie alante”.
“Ah, y voy al circulo de abuelo de aquí, donde la profesora nos trata con cariño y nos dice que hagamos los ejercicios despacio para que no nos cansemos rápido, y participo en todas las actividades del Comité de Defensa de
Además de estar vinculada a estas tareas, Erlinda cose ropas a mano, cocina, friega y hasta echa un pie cuando se trata de la buena música de Los Van Van, orquesta insigne de la cultura cubana, de la cual escucha sus ritmos amplificados en su inseparable radio, allá en su lomerío en San Antonio del Sur.
Vivir 100 años es un privilegio para cualquier ser humano, máxime si vive en esta Isla, que bloqueada por Estados Unidos hace medio siglo, sigue apostando por el bienestar de mujeres como la guantanamera Erlinda.













