El martes 27 de noviembre, se recibió la contraseña de “obra pedida agotada” en un telegrama dirigido a Arturo Duque de Estrada, miembro de la Dirección del 26 de Julio en Santiago de Cuba, lo que significaba que a los tres días a partir de esa fecha, se debían realizar las acciones de apoyo al arribo de la expedición a las costas cubanas.
Los hechos fundamentales estaban previstos a ejecutarse en Santiago de Cuba con el ataque a las estaciones de la Policía Nacional y la Policía Marítima, así como el asedio al cuartel Moncada. El alzamiento en esa ciudad contó con un amplio respaldo popular y mostró por primera vez el uniforme verde olivo de los revolucionarios, en una gesta que sus habitantes recuerdan con orgullo.
En lo que respecta a Guantánamo, el 28 de noviembre Frank País ordena a Julio Camacho Aguilera y Demetrio Montseny Villa que dieran la orden de acuartelamiento previo a las acciones. El día 30 se lanzaron cocteles molotov en el telégrafo y cortaron las líneas telegráficas y telefónicas del ferrocarril, incendiaron el puente Bano y se trató de sabotear la planta eléctrica de la ciudad.
El central Ermita era un punto clave en estas operaciones para evitar que desde Guantánamo se enviaran refuerzos al ejército de la dictadura batistiana, toda vez que por allí pasa el ferrocarril Guantánamo-San Luis que enlaza a Santiago de Cuba, por lo que descarrilaron un tren de carga bloqueando así la vía férrea.
Igualmente ocuparon el cuartel de la guardia rural sometiendo a su guarnición y tomaron el pequeño campo de aviación que existía en el lugar con una avioneta, y detuvieron a su personal con el fin de evitar intentos de salida de la localidad.
Miembros del comando regaron alcayatas en el tramo de Río Frío de la carretera que enlaza a Guantánamo con Santiago, logrando detener el tránsito durante varias horas e imposibilitando el traslado de tropas hacia la capital oriental, que era la tarea principal asignada por la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio a los guantanameros.
De los combatientes del 30 de noviembre de Guantánamo, muchos pasaron a formar parte de las tropas del Segundo Frente Oriental “Frank País” y otros se mantuvieron en la clandestinidad y siguieron la lucha en las ciudades.
Al concluir las acciones Julio Camacho y un número reducido de los hombres se encaminaron hacia la finca de Los Raposo a fin de ocultar ls armas y luego retornó a la ciudad de Guantánamo a continuar en la organización de los futuros planes en la región.
Las tropas de la tiranía detienen de inmediato a Luis Raposo, quien es torturado cruelmente y muere el 6 de diciembre sin delatar a sus compañeros. También otro de los jóvenes que participó en los hechos de esa jornada gloriosa, Arnaldo García González, es capturado y asesinado el 9 de enero de 1957, fecha en que ya los expedicionarios del Granma habían recibido el bautismo de fuego en Alegría de Pío, y un pequeño núcleo comandado por Fidel se dirigía hacia la Sierra Maestra.











