Guantánamo.- Por estos días los guantanameros, como todos los cubanos, se mantienen atentos al desarrollo y resultado de las Comisiones de Trabajo en las que intervienen los diputados al Parlamento, listos para participar en la última Sesión Ordinaria correspondiente al Cuarto Período de Mandato, de la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Así como el propio Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Señor Ban Ki-moon, reconoció que solo un milagro salvaría al mundo en la recientemente concluida, con más frustraciones que logros, Cumbre del Clima, en Cuba los milagros se traducen como la necesidad de mayor consagración, organización, disciplina y exigencia ante el trabajo, producir los bienes y servicios necesarios para enfrentar en mejores condiciones la mayor crisis global que afronta la humanidad.
En medio de la dura realidad que vive el mundo, los parlamentarios cubanos se reúnen este domingo para aprobar los lineamientos económicos y sociales y la Ley de Presupuesto para el 2010.
Sin dudas un período difícil, en el que se impondrán nuevas condiciones, quizás con otra vuelta para apretar la tuerca de las dificultades, pero de esa misma forma se cuentan ya en Cuba 51 años de revolución, de desarrollo.
Al concluir 2009, los guantanameros son testigos de uno de los mayores procesos inversionistas acometidos en la provincia durante los últimos 25 años.
En medio de la crisis, del impacto que, aunque indirecto, sufrió la provincia al paso de los eventos climatológicos que atravesaron al país, y del efecto del bloqueo yanqui, que incide negativamente en el avance más ágil de múltiples esferas, ninguna escuela, ni centro de salud ha dejado de funcionar, los servicios básicos se mantienen activos y hasta crecen y la vida avanza, en la que fuera la provincia más pobre de la nación.
Cada medida aprobada por el Gobierno durante estos 51 años ha estado dirigida a perfeccionar la sociedad.
Las acciones emprendidas en la producción de alimentos, considerada tarea vital para el país, de seguridad nacional, como lo ha expresado el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, ya aportan sus frutos en la sustitución de importaciones y en el consumo poblacional, pero aún son insuficientes dada la creciente demanda, por lo que se impone lograr más eficacia en cada una de ellas. Otros programas sociales necesitan una inyección de recursos y de iniciativa para solventar los déficit de acuerdo a las condiciones de cada lugar.
Hoy más que nunca a los cubanos debe asistirle la obligación de pensar más y mejor.
Cuando este domingo los parlamentarios cubanos entre ellos los elegidos por los de este terruño, aprueben nuevas medidas, el pueblo guantanamero, como todos los cubanos, tendrá una nueva posibilidad de apreciar el valor de la democracia que eligió, tal como otros pueblos añoran esa virtud.











