Es una lástima que la más oriental de Cuba, se conozca más en el mundo por la oprobiosa instalación militar estadounidense, convertida hoy en una de las cárceles del imperio más pavorosas que ha conocido la humanidad, que por su el accionar constante de su pueblo abnegado.
Antes del 19 de Diciembre de 1958, los marines yanquis, se paseaban por las calles de Caimanera, al igual que en Bases de su tipo instaladas en otros países de América Latina, vejando a sus mujeres, ofendiendo a sus hombres, maltratando a sus ancianos y niños, exponiendo en cada sitio su arrogancia como integrantes de un poderosísimo ejército invasor en una pequeña isla.
Pero desde ese día tuvieron que dar marcha atrás y refugiarse en sus predios, porque a los proimperialistas fetiches seguidores del dictador Fulgencio Batista Zaldívar, las fuerzas rebeldes les hacían morder el polvo de la derrota cuando tomaron el otrora Cuartel de la Guardia, en el Muelle de ese poblado.
Doce días antes, el pueblo de Caimanera saboreaba la libertad que llegó definitivamente a Cuba el Primero de Enero de 1959, con el triunfo de la Revolución, tras la fuga del sanguinario dictador después de abandonar su silla Presidencial y volar hacia los Estados Unidos.
Por eso al cabo de 51 años los jóvenes reeditaron los hechos, y rindieron homenaje a los héroes y mártires que contribuyeron a la proeza, segundos antes de la celebración del acto con motivo de la efeméride.
Razones más que suficientes tiene el pueblo para celebrar: su principal fuente de ingreso, la pesca, ahora se hace acompañar de una Empresa Salinera, la Frank País, remodelada y modernizada.
Más viviendas, centros comerciales, hospitales, policlínicos, y consultorios del médico de la familia, escuelas, Casa de Cultura, y hasta una Sede Universitaria, exhiben en la localidad que hoy alcanza lugares cimeros en la emulación que desarrolla la provincia en torno al Aniversario del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Toda una municipalidad con poblados como Hatibonico y Cayamo, que se autoabastecen de alimentos, y Boquerón, con viales asfaltados que cambian para bien su entorno general.
Toda una cultura de resistencia, de espíritu revolucionario puesto a prueba en más de una ocasión por los enemigos, hacen de los caimanereses, el pueblo que se liberó doce días antes que todos los cubanos del yugo opresor imperialista, un pueblo para respetar.











