Las Comisiones Electorales Provinciales (CEP) comenzarán sus labores tras el acto de constitución y posesión en los territorios de Cuba, donde se realizarán comicios parciales para elegir a delegados a las Asambleas Municipales.
Constituyen Comisión Electoral Provincial en Guantánamo
Esos sufragios se celebrarán el próximo 25 abril y el siguiente domingo 2 de mayo, en segunda vuelta, en aquellas circunscripciones donde ninguno de los candidatos obtenga más del 50 por ciento de los votos válidos emitidos.
De acuerdo con la ley, entre las responsabilidades de las CEP se encuentran la designación de los integrantes de las Comisiones Electorales Municipales, y el control de los escrutinios de éstas, distritos y circunscripciones.
La Comisión Electoral Nacional (CEN) tomó posesión el pasado 6 de enero en un acto en el memorial José Martí de la capitalina Plaza de la Revolución, encabezado Ramiro Valdéz, vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros.
Sus miembros juraron cumplir de manera leal la misión asignada ante la presencia de altos dirigentes del Partido Comunista de Cuba, organizaciones de masas y entidades militares.
Como presidenta, vicepresidente, y secretaria de la CEN fungirán, respectivamente, Ana María Mari Machado, Rubén Pérez Rodríguez y Alina Balseiro Gutiérrez, quienes tendrán a su mando a 14 vocales.
El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, enfatizó que la participación voluntaria y entusiasta de los electores en dichas votaciones será una celebración de verdadera democracia, algo que no conocieron, añadió, los ciudadanos de este país antes del 1 de enero de 1959.
Todo el proceso eleccionario tiene que llevarse a cabo con rigor, sistematicidad, y espíritu crítico y creador como nos ha convocado el presidente Raúl Castro, subrayó.
Indicó que ese estilo debe guiar la conducta de los revolucionarios en todo momento, y especialmente en actividades de importancia decisiva para el fortalecimiento de la institucionalización en la nación antillana.
Los delegados, puntualizó Alarcón, tienen el deber de conducir a su pueblo para defender y perfeccionar la obra revolucionaria, que resiste el asedio y la agresión hoy como durante muchos siglos.











