Guantánamo.- La Agricultura Urbana en Guantánamo concluyó 2009 con otra muy buena labor a favor de la alimentación del más de medio millón de habitantes de la provincia cubana más oriental.
Los productores incorporados al movimiento tuvieron como primer reto del año la intensificación de las cosechas de hortalizas y condimentos frescos con el propósito de mitigar las secuelas del cercano paso por el territorio del huracán Ike, que afectó los cultivos varios en diversos lugares.
Los resultados obtenidos entonces permitieron atenuar la reducción de la presencia de viandas, fundamentalmente el plátano, en los mercados agropecuarios estatales y placitas, esfuerzo complementado con un incremento decretado por el Estado a los precios de compra de varios cultivos con el propósito de estimular las entregas por los campesinos.
Contribuyó además una buena oferta a la población de tomate fresco en los primeros meses de 2009.
La labor realizada desde enero propició a la Agricultura Urbana en Guantánamo alcanzar el ritmo necesario, mantenido durante todo el año, para finalizar noviembre con 111.851 toneladas de vegetales, un ocho por ciento por encima de lo planificado.
Es una buena noticia que todos los territorios rebasaran sus metas, con destaque para San Antonio del Sur, con un 35 por ciento más de lo previsto, lo que confirma que no fue circunstancial el ganar este año la condición de municipio de Referencia Nacional dentro del movimiento, otorgado por el Grupo Nacional que dirige la actividad.
Loable lo de los sanantonienses tomando en cuenta que la parte llana de la localidad, donde se ubica el grueso de los organopónicos, parcelas y patios, forma parte de la zona más árida de Cuba, la franja costera Maisí-Guantánamo, denominada como el semi-desierto de la Isla.
Ilustrativos de la buena labor de la Agricultura Urbana en la provincia más oriental son las excelentes evaluaciones obtenidas por Guantánamo durante las cuatro visitas efectuadas por el Grupo Nacional, las que sin dudas deben ubicarla entre los territorios punteros del país cuando se haga el habitual balance de la actividad.
Pero no todo es halagüeño en el quehacer de la Agricultura Urbana en el territorio.
El montaje de casas de cultivo semi-protegido para cinco hectáreas se incumplió por demoras en las inversiones, algo que también pesó contra el completamiento en la electrificación de los sistemas de riego en organopónicos y huertos intensivos, tanto del Ministerio de la Agricultura como los del Grupo Empresarial Azucarero de Guantánamo.
Se dejaron de aprovechar al máximo potencialidades en producciones destinadas a la venta a la población, unidades gastronómicas y el turismo.
Asimismo es de señalar como algo pendiente de solucionar que las Unidades Básicas de Producción Cooperativa alcancen mejores resultados, a pesar de que se logró que la “Eliomar Noa”, del municipio de Imías se convirtiera en la primera UBPC de las zonas montañosas de Cuba declarada como de Excelencia por sus buenos resultados en los diversos subprogramas de la Agricultura Urbana.
El movimiento productivo prevé culminar el año como lo comenzó: a todo tren.
Diciembre será testigo de la obtención de más de 8.500 toneladas, sólo de hortalizas, lo que posibilitará a la provincia dejar atrás con amplitud la meta del año.
El 2010 trae como meta muy importante implementar la agricultura sub-urbana en el municipio de Guantánamo, como experiencia piloto, para extenderla paulatinamente al resto de los territorios.
La agricultura sub-urbana se basará en la explotación de terrenos aledaños a las principales ciudades y poblados del país, muchos de ellos hasta hace poco declarados ociosos y que vuelven al uso agrícola o pecuario gracias a su otorgamiento en usufructo a personas naturales o jurídicas interesadas en aprovecharlos en la producción de alimentos.
Esa tarea priorizada deberá ejecutarse sin dejar de atender el proceso de consolidación de la Agricultura Urbana, con énfasis en el incremento y diversificación de sus cosechas.
Lo bueno realizado por el programa en 2009 da el pie para seguir avanzando en el nuevo año, lleno de retos para los cubanos por las difíciles circunstancias económicas en las que transcurrirá.











