
También se pronunció por el cumplimiento de los objetivos del milenio, el desarme general y completo, y la cooperación internacional para el desarrollo.
En la Tercera Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos, Alarcón exigió que los ideales de la Carta y las Resoluciones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas sean reconocidos y no sean letra muerta, informa la agencia de noticias Prensa Latina.
Igualmente, pidió la inmediata liberación de los cinco héroes antiterroristas cubanos, prisioneros en Estados Unidos, desde hace casi 12 años, por oponerse al empleo de acciones violentas que promueven grupos extremistas en Miami contra la Isla.
Alarcón solicitó que se democraticen las relaciones entre los Estados y al interior de ellos, y que los programas concebidos para paliar la crisis económica no sean pactados en secreto con los culpables, sino discutidos y acordados abiertamente con sus víctimas: los trabajadores y los pueblos.
Perfeccionemos nuestro trabajo parlamentario, destacó, pero sobre todo, preocupémonos por abrir sus puertas y ventanas, busquemos al pueblo, a los sindicatos, a los campesinos, a los jóvenes, que ellos y ellas opinen, legislen, decidan.
Alarcón destacó que parlamentarizar la sociedad, es el único modo de realizar la democracia devolviendo al pueblo la soberanía.
Recordó que se encara una crisis profunda abarcadora de todos los aspectos de la realidad, proliferan las guerras insensatas, se acelera la destrucción del medio ambiente, y aumentan quienes padecen hambre, ignorancia y enfermedades evitables.
Todo eso, enfatizó, resulta consecuencia de un sistema internacional injusto sometido a la codicia y el egoísmo de unos pocos.











