Como singular instante de la temporada está marcado el 23 de julio, cuya función estará dedicada a una de las grandes figuras de la compañía cubana, la primera bailarina Mirta Plá, fallecida en el 2003, quien ese día hubiera llegado a sus 70 años. Giselle, en el Ballet Nacional de Cuba, mantiene un hálito especial, desde aquel día memorable de 1943 cuando Alicia Alonso lo bailara por vez primera en el Metropolitan Opera House de Nueva York.
Tradición mantenida de generación en generación y "vigilada" de cerca por la Maestra, y otras grandes de la escena cubana que en el tiempo han dejado sus marcas en la obra, y en las que la descendencia de los personajes alcanzó variados matices.
La joven campesina de la leyenda medieval cobrará nuevo aliento en la escena, cuando Giselle retorne a la centenaria sala habanera. Mañana jueves (8:30 p.m.) ocuparán los protagónicos Bárbara García / Ernesto Alvarez, en Giselle / Albrecht, respectivamente; el viernes (Sadaise Arencibia / Alejandro Vireyes), el sábado (Viengsay Valdés / Elier Bourzac, mientras que el domingo (5:00 p.m.) vestirán los roles Yanela Piñera y Javier Torres. El Hilarión será asumido las cuatro funciones por Ernesto Díaz, mientras que en la reina de las Willis estarán Verónica Corveas (22 y 24), Amaya Rodríguez (23) y el 25 de julio debutará Marizé Fumero, junto a solistas y cuerpo de baile.











